En Dallas, El Rey de Reyes se enfrentará al Poder Personificado por la máxima presea en WWE.

Ahora que El Camino a WrestleMania entra en la última curva, Roman Reigns se encuentra, nuevamente, mirando hacia la meta donde lo aguarda la máxima presea.

Sin embargo, esta vez, no será la imparable Bestia Encarnada quien se interponga en el camino del Poder Personificado, sino el actual Campeón Mundial de Peso Completo WWE Tripe H, la máxima figura de La Autoridad y el hombre que le quitó el título a Reigns en los momentos finales del Royal Rumble 2016.

El hecho de que Reigns haya llegado a este mismo punto es muy sobresaliente: las pruebas que ha pasado desde el Royal Rumble del año pasado harían que cualquier otra Superestrella pusiera la cola entre las patas y huyera. La habilidad de Reings para pasar por encima de Brock Lesnar y su mejor amigo Dean Ambrose (nuevamente) en WWE Fastlane debería servir de prueba, aún para los que lo siguen abucheando, que está hecho de un material sumamente resistente.

Sin embargo, la pregunta esta vez será si el deseo es motivación suficiente. No hubo duda el año pasado, cuando Reigns, usando el mantra “Yo Puedo, Lo Haré,” puso al entonces campeón Lesnar en problemas durante el evento estelar de WrestleMania 31, hasta que Seth Rollins llegó y arruinó la fiesta.

Esta vez, no hay un contrato de Money in the Bank que pueda estropear sus planes, pero Triple H nunca va a la batalla sin un Plan B, C o D para respaldar su estrategia. Aunque es, teóricamente, un encuentro mano a mano, no te engañes: Reigns se enfrentará a la máquina, y El Rey de Reyes sólo necesita hacer un gesto para que un ejercito de subordinados lo ayuden a derrotar al hombre que nunca ha mostrado consideración por su “iglesia,” tanto como miembro de The Shield como el competidor individual que lo brutalizó en WWE TLC 2015. Quitarle el título fue más bien una demostración de poder, un gesto simbólico del reinado de The Game, afirmación que nadie puede negar.

Así que será en Dallas donde el rey del puño de fierro se enfrentará al usurpador vestido de Kevlar, una batalla de uno contra todos disfrazada de encuentro individual por la máxima presea en juego. Para Triple H, su legado y prestigio están en la línea. Para Roman Reigns, su futuro. Sabemos que puede. Así que no se trata de saber si tiene la capacidad o no. Es su deber.

Ve a Reigns compitiendo ante The Game por el Campeonato Mundial de Peso Completo WWE en el Mayor Escenario de Todos cuando WrestleMania sea transmitido en vivo por WWE Network y Fox Action el domingo, 3 de abril.

En Dallas, El Rey de Reyes se enfrentará al Poder Personificado por la máxima presea en WWE.

Ahora que El Camino a WrestleMania entra en la última curva, Roman Reigns se encuentra, nuevamente, mirando hacia la meta donde lo aguarda la máxima presea.

Sin embargo, esta vez, no será la imparable Bestia Encarnada quien se interponga en el camino del Poder Personificado, sino el actual Campeón Mundial de Peso Completo WWE Tripe H, la máxima figura de La Autoridad y el hombre que le quitó el título a Reigns en los momentos finales del Royal Rumble 2016.

El hecho de que Reigns haya llegado a este mismo punto es muy sobresaliente: las pruebas que ha pasado desde el Royal Rumble del año pasado harían que cualquier otra Superestrella pusiera la cola entre las patas y huyera. La habilidad de Reings para pasar por encima de Brock Lesnar y su mejor amigo Dean Ambrose (nuevamente) en WWE Fastlane debería servir de prueba, aún para los que lo siguen abucheando, que está hecho de un material sumamente resistente.

Sin embargo, la pregunta esta vez será si el deseo es motivación suficiente. No hubo duda el año pasado, cuando Reigns, usando el mantra “Yo Puedo, Lo Haré,” puso al entonces campeón Lesnar en problemas durante el evento estelar de WrestleMania 31, hasta que Seth Rollins llegó y arruinó la fiesta.

Esta vez, no hay un contrato de Money in the Bank que pueda estropear sus planes, pero Triple H nunca va a la batalla sin un Plan B, C o D para respaldar su estrategia. Aunque es, teóricamente, un encuentro mano a mano, no te engañes: Reigns se enfrentará a la máquina, y El Rey de Reyes sólo necesita hacer un gesto para que un ejercito de subordinados lo ayuden a derrotar al hombre que nunca ha mostrado consideración por su “iglesia,” tanto como miembro de The Shield como el competidor individual que lo brutalizó en WWE TLC 2015. Quitarle el título fue más bien una demostración de poder, un gesto simbólico del reinado de The Game, afirmación que nadie puede negar.

Así que será en Dallas donde el rey del puño de fierro se enfrentará al usurpador vestido de Kevlar, una batalla de uno contra todos disfrazada de encuentro individual por la máxima presea en juego. Para Triple H, su legado y prestigio están en la línea. Para Roman Reigns, su futuro. Sabemos que puede. Así que no se trata de saber si tiene la capacidad o no. Es su deber.

Ve a Reigns compitiendo ante The Game por el Campeonato Mundial de Peso Completo WWE en el Mayor Escenario de Todos cuando WrestleMania sea transmitido en vivo por WWE Network y Fox Action el domingo, 3 de abril.